Capitanes de El Salvador, Salvador Mariona, y de México, Gustavo Peña, intercambian banderines durante la ceremonia previa al partido de la Copa del Mundo '70 / Foto Cortesía - FMF Archivos
Por Steven Torres, ANCCIF Presidente (Publicado el 25 de mayo 2026)
México ingresó a la Copa Mundial de FIFA 1970 cargando con un pesado fardo histórico, pero esta vez contaba con la monumental ventaja de jugar en suelo patrio. A pesar de haberse clasificado para seis mundiales anteriores, El Tri nunca había sobrevivido a la fase de grupos inicial. Toda la historia de sus torneos consistía en salidas dolorosas e inmediatas, con su única victoria registrada en 1962. Ante una intensa presión nacional, los anfitriones estaban desesperados por romper su maldición histórica y navegar por el territorio inexplorado de las rondas eliminatorias.
Aunque el torneo terminaría eventualmente en los cuartos de final, la campaña de México de 1970 sería recordada para siempre como un hito magnífico. Fue el torneo donde finalmente se despojaron de su condición de eternos desfavorecidos, manteniéndose invictos en la fase de grupos para adjudicarse su primer boleto a los cuartos de final.
Cárdenas y la Generación de Oro
Al banquillo técnico para este histórico torneo llegó un rostro conocido: Raúl Cárdenas, el antiguo y confiable pilar defensivo que había anclado la zaga mexicana como jugador en tres Copas del Mundo anteriores, incluyendo Chile 1962. Tras haber transitado de ser un aguerrido defensor a un entrenador brillante y tácticamente sólido, Cárdenas construyo una plantilla perfectamente diseñada para resistir el brutal calor del verano y la altitud de los estadios centrales del país.
Reconociendo que jugar frente a más de 100,000 fanáticos locales requería de una inmensa fortaleza mental, Cárdenas confió plenamente en un núcleo de leyendas de la liga local:
• Gustavo Peña: El icónico capitán de voluntad de acero y baluarte defensivo que comandó la zaga con aplomo veterano.
• Ignacio Calderón: El guardameta titular, famosamente conocido como "El Cuate", quien brindó una presencia inamovible bajo los tres palos.
• Javier Valdivia: Un delantero versátil y letal capaz de descifrar defensas europeas disciplinadas.
• Enrique Borja: El querido y peligroso ariete cuya amenaza aérea mantenía a los defensores rivales bajo constante presión.
El plan de Cárdenas era preciso: utilizar la opresiva altitud del Estadio Azteca y respaldarla con un juego estructurado y paciente para desgastar a sus oponentes del Grupo 1.
Manteniendo la línea contra los soviéticos
El sorteo del Grupo 1 trajo una dura competencia, ubicando a México junto a Bélgica, la formidable Unión Soviética y los debutantes del torneo, El Salvador. El 31 de mayo, México inauguró la Copa Mundial en el majestuoso Estadio Azteca contra una escuadra soviética plagada de estrellas y físicamente imponente.
Ante una ansiosa y rugiente multitud de más de 107,000 aficionados, México se negó a ser intimidado. El disciplinado esquema defensivo de Cárdenas neutralizó por completo el ataque soviético, manteniendo a los peligrosos extremos rusos totalmente controlados. Cuando la Unión Soviética encontraba espacios, Calderón se erigía imponente, ordenando su defensa y manteniendo la línea. La batalla física y táctica terminó finalmente en un extenuante empate sin goles. Aunque se perdieron la victoria, los anfitriones demostraron su resiliencia defensiva ante el mundo y aseguraron un punto de apertura crucial.
Este encuentro histórico también marcó el debut oficial de las sustituciones y de las tarjetas (amarillas y rojas) en las Copas Mundiales. El soviético Kakhi Asatiani recibió la primera tarjeta amarilla de la historia, mostrada por el árbitro alemán Kurt Tschenscher al minuto 30. Asimismo, al inicio del segundo tiempo (minuto 46), se realizó el primer cambio en un Mundial cuando el soviético Anatoliy Puzach ingresó en reemplazo de Viktor Serebryanikov
La Selecta abre con una dura derrota ante Bélgica
El otro clasificado de la zona (Concacaf) que se unió a la nación anfitriona en el Mundial de 1970 fue El Salvador. La Selecta realizaba su histórico debut en una Copa del Mundo, tras haberse clasificado luego de una tensa y políticamente cargada campaña contra Honduras y luego eliminó a Haití por el último boleto.
El equipo estaba bajo la dirección del director técnico chileno Hernán Carrasco, quien tres años antes había estado al mando del club salvadoreño Alianza FC cuando se coronaron en la Copa de Campeones Concacaf. Carrasco conformó un plantel que incluía a 12 jugadores de la nómina que compitió en el Torneo Olímpico de Fútbol de 1968 celebrado en la Ciudad de México:
• Roberto Rivas: Un legendario lateral derecho del Alianza que jugó toda su carrera profesional en dicho club.
• Guillermo Castro: Un defensor versátil y de entradas fuertes apodado "El Loro", quien brilló para el Atlético Marte y el FAS.
• José Quintanilla: Un estelar volante del Alianza apodado “El Ruso,” era un mediocampista defensivo que ayudó al club a ganar la Copa de Campeones Concacaf 1968.
• Jorge Vásquez: Un inteligente defensor central que fue el eje de la selección nacional mientras militaba en el club de la Universidad de El Salvador (UES).
• Sergio Méndez: Un centrodelantero físicamente dominante del Atlético Marte que jugaba con la selección nacional desde finales de la década de 1960.
• Alberto Villalta: Un rudo jugador polivalente que alternaba con éxito entre el mediocampo y la defensa para el Alianza y el Atlético Marte.
• Mauricio González: Un creativo generador de juego del Alianza y hermano mayor del máximo ídolo futbolístico de El Salvador, "Mágico" González.
• Mauricio Rodríguez: Universalmente venerado como “Pipo” Rodríguez, destacó con la UES y anotó el famoso gol de la clasificación contra Honduras.
• Juan Ramón Martínez: El legendario goleador de partidos cruciales que marcó el histórico primer gol olímpico de El Salvador en 1968.
• Salvador Cabezas: Un volante creativo apodado "Chamba,” que jugaba para el club local ADLER.
• Elmer Acevedo: Un letal delantero del FAS.
• Gualberto Fernández: Un arquero confiable apodado "El Pulpo", quien fungió como el titular principal durante los Olímpicos de 1968.
Sin embargo, el 3 de junio, ante una multitud de 92,205 espectadores en el Estadio Azteca, Bélgica arruinó el debut mundialista de El Salvador. Un doblete de Wilfried Van Moer (12', 54') y un gol de penalti en el minuto 79 de Raoul Lambert dieron a los Diablos Rojos una cómoda victoria por 3:0.
Controversia e historia en contra de El Salvador
El 7 de junio, México regresó al Estadio Azteca para un muy anticipado derbi de la Concacaf contra sus vecinos, El Salvador.
Ante un abarrotado público de 103,058 espectadores, el encuentro rompió con las expectativas y se sumergió en el caos absoluto justo antes del descanso. Con el juego empatado 0:0, el árbitro egipcio Ali Kandil concedió un tiro libre a El Salvador en su propio campo. En lugar de permitir que La Selecta lo cobrara, un jugador mexicano se adelantó rápidamente y ejecutó el tiro él mismo, pasándole el balón a Javier Valdivia, quien prontamente lo mandó al fondo de la red. A pesar de las furiosas protestas salvadoreñas, el colegiado permitió que el gol fuera válido, desatando la locura. Los futbolistas de El Salvador se indignaron a tal grado que se negaron brevemente a realizar el saque inicial del segundo tiempo, pateando en su lugar el esférico directamente hacia las tribunas como señal de protesta.
Una vez que el juego se reanudó correctamente, comenzó la goleada. Valdivia volvió a marcar en el minuto 46 para poner el 2:0, y Javier Fragoso amplió la ventaja a 3:0 en el minuto 58. La historia se coronó en el minuto 83 cuando el sustituto Juan Ignacio Basaguren anotó el último gol, convirtiéndose en el primer suplente en la historia en marcar un gol en un partido de la Copa del Mundo. La paliza de 4:0 puso a México a las puertas de los cuartos de final.
Unión Soviética manda a El Salvador a casa sin goles
El Salvador llegó a su tercer encuentro de grupo el 10 de junio en el Estadio Azteca con una oportunidad más de marcar su primer gol en una Copa del Mundo; sin embargo, no estaba destinado a ser contra la Unión Soviética.
A pesar de que La Selecta mantuvo al bando ruso sin anotaciones durante todo el primer tiempo, el empate se rompió a los seis minutos de la segunda mitad. La multitud de 89,979 espectadores vitoreó la palabra “Gol” cuando Anatoliy Byshovets puso en ventaja a los soviéticos. Byshovets volvería a anotar en el minuto 74 para asegurar una victoria por 2:0 para la Unión Soviética, obligando a El Salvador a despedirse de la Copa del Mundo sin un solo gol a su nombre.
El penalti que rompió la maldición contra Bélgica
Con un lugar en los cuartos de final a su alcance, México cerró la fase de grupos el 11 de junio contra una talentosa escuadra belga que necesitaba la victoria para avanzar. El partido fue catalogado unánimemente como el juego más trascendental en la historia del fútbol mexicano hasta ese momento.
El tenso encuentro reflejó las cátedras defensivas de los partidos anteriores de México. El momento cumbre llegó en el minuto 14, cuando México presionó de forma agresiva en el área belga y consiguió un claro tiro de penalti. Parándose frente al punto penal bajo una inmensa presión, el capitán Gustavo Peña cobró con total tranquilidad venciendo al guardameta belga Christian Piot, desatando la euforia absoluta en el estadio. A partir de ahí, la defensa mexicana se transformó en una auténtica muralla. Calderón y Peña repitieron su solidez repeliendo cada ataque belga durante los 90 minutos restantes, sellando una victoria histórica de 1:0. Por primera vez en la historia, México había sobrevivido a la fase de grupos.
Una valiente despedida contra los finalistas
Debido a que México y la Unión Soviética terminaron perfectamente empatados en puntos y diferencia de goles, se requirió un sorteo para determinar al ganador del grupo. Los soviéticos ganaron el sorteo, lo que obligó a México, como segundo lugar, a viajar a Toluca para enfrentarse a una poderosa selección italiana en los cuartos de final.
Aunque El Tri tomó una ventaja temprana por conducto de José Luis González, la genialidad clínica de los italianos terminó por abrumar a los anfitriones, concluyendo en una derrota por 4:1. La ofensiva de la Azzurri llegó tras un autogol de Javier Guzmán en la primera mitad (25'), seguido por un doblete en el segundo tiempo de Gigi Riva (63', 76') y un gol definitivo de Gianni Rivera para sepultar el sueño mexicano.
Italia marcharía con paso firme hasta la gran Final de la Copa del Mundo, donde eventualmente caería ante la legendaria selección de Brasil liderada por Pelé, 4:1 el 21 de junio. La eliminación de México fue innegablemente dura, pero la campaña de 1970 representó un triunfo de progreso histórico. Al alcanzar los cuartos de final y mantenerse invictos en la fase de grupos, Cárdenas y su generación demostraron que México podía medirse de tú a tú con la élite del fútbol mundial.
Copa Mundial 1970
El Salvador Convocatoria
Arqueros: Raúl Magaña (CD Atlético Marte), Tomás Pineda (Juventud Olímpica), Gualberto Fernández (AD Atlante);
Defensas: Guillermo Castro (CD Atlético Marte), Santiago Cortés (CD Atlético Marte), Salvador Mariona (Alianza FC), Mauricio Manzano (CD FAS), Saturnino Osorio (CD Águila), Roberto Rivas (Alianza FC), Jaime Portillo (Alianza FC);
Mediocampistas: José Quintanilla (CD Atlético Marte), Genaro Sarmeno (CD FAS), Jorge Vásquez (Universidad de El Salvador), Alberto Villalta (CD Atlético Marte), Salvador Cabezas (ADLER);
Delanteros: Elmer Acevedo (CD FAS) Ernesto Aparicio (CD Atlético Marte), David Cabrera (CD FAS), Mario Monge (CD FAS), Juan Ramón Martínez (CD Águila), Sergio Méndez (CD Atlético Marte), Mauricio Rodríguez (Universidad de El Salvador).
DT: Hernán Carrasco (CHI)
México Convocatoria
Arqueros: Ignacio Calderón (CD Guadalajara), Antonio Mota (CID Necaxa), Francisco Castrejón (Pumas UNAM);
Defensas: Juan Manuel Alejandrez (CD SC Cruz Azul), Javier Guzmán (CD SC Cruz Azul), Guillermo Hernández (Club América), Francisco Montes (Veracruz), Gustavo Peña (CD SC Cruz Azul), Mario Pérez (Club América), José Vantolrá (CD Toluca);
Mediocampistas: Juan Ignacio Basaguren (Atlante FC), José Luis González (Pumas UNAM), Antonio Munguía (CD SC Cruz Azul), Héctor Pulido (CD SC Cruz Azul), Marcos Rivas (Atlante FC), Mario Velarde (Pumas UNAM);
Delanteros: Enrique Borja (Club América), Isidoro Díaz (Club León), Javier Fragoso (Club América), Horacio López Salgado (Club América), Aarón Padilla (Pumas UNAM), Javier Valdivia (CD Guadalajara).
DT: Raúl Cárdenas (MEX)
Nota del Editor: Reconocimientos al ANCCIF Primer Vicepresidente – Samuel Martell (El Salvador), Miembro de la Junta Directiva Zona Norte – Marcelo Assaf (México) y al ANCCIF Miembro – Rodrigo Arias (El Salvador) por su asistencia en este artículo.
Sorteo inicial de moneda por el árbitro de Alemania Occidental, Kurt Tschenscher, con los capitanes de México y Unión Soviética/Foto Cortesía - FMF Archivos
Tiro del mexicano Javier Valdivia es atajado por el arquero de El Salvador, Raúl Magaña/Foto Cortesía - FMF Archivos
Selección de México de la Copa Mundial 1970 / Foto - ANCCIF Archivos
Selección de El Salvador de la Copa Mundial 1970 / Foto - ANCCIF Archivos
Salvadoreño Salvador Cabezas al ataque ante la Unión Soviética / Foto - ANCCIF Archivos
México disputa el balón contra Bélgica / Foto Cortesía - FMF Archivos